Dic 182014
 




Año: 2012
País: Nueva Zelanda
Dirección: Peter Jackson
Reparto: Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage
Productora: Warner Bros
Ficha de doblaje: Ficha de El Hobbit, la desolación de Smaug

Segunda parte de la trilogía del libro de Tolkien adaptada a la gran pantalla por Peter Jackson, quien ya hiciera lo mismo con El señor de los anillos.

La historia sigue las aventuras de Bilbo Bolsón, que junto a un grupo de enanos capitaneados por el mago Gandalf, en su largo viaje buscando el viejo hogar de los enanos que antaño fuera robado por Smaug, un peligroso y gigantesco dragón que custodia el oro del lugar.

Sin embargo, no son los únicos interesados en ese lugar. En algún lugar de la Tierra media, un enemigo muy peligroso de tiempos remotos parece haber despertado y quiere tener al temible dragón en su bando.

Siguiendo los pasos de su predecesora, la película mantiene el nivel visual y presenta nuevos escenarios, entre ellos un bosque y un cueva. No cabe duda que las ubicaciones han sido bien trabajadas para la saga, y que los efectos especiales estan muy logrados, hasta el punto de realmente creerte que la Tierra Media pudiera existir.

¿Muy logrados? Bueno, hay una excepción: la escena de los barriles por el río. Por alguna extraña razón (el técnico pulsó el botón equivocado y luego nadie miraba justo esa escena) hay un pequeño momento en el que la calidad del efecto disminuye hasta niveles de haberse realizado con un programa gratuito, y por una fracción de segundo te hace desconectar de la película, de la acción y de todo. El momento justo en el que cortan un tronco sobre el que hay apostados varios orcos y estos caen al agua, concretamente.

Si hay algo que destacar de esta película es, sin duda, Smaug el dragón. Su forma de expresarse, sus gestos, sus movimientos… sin duda es un trabajo muy bien hecho y muy meticuloso que ha conseguido que mucha gente se haga fan del personaje. En versión original mejora, pues le pone voz Benedict Cumberbatch, conocido por la serie Sherlock o el film Star Trek: en la oscuridad. Y por supuesto, el haber escondido su aspecto desde la primera película hasta el momento en el que se encuentra cara a cara con Bilbo en la segunda es todo un acierto.

Si bien Smaug es una buena presencia en la cinta y ha hecho las delícias del respetable, también hay que decir que sus escenas se alargan un poco. Sus interminables monólogos aportan carácter al dragón, pero algunos se hacen repetitivos y acaban por ser excesivos.

La tercera parte promete dar lo mejor en cuanto a acción y emoción, si nos tenemos que dejar llevar por el final de esta. Sin embargo, como no nos gusta hacer ningún tipo de hype, es mejor ver esta al menos una semana antes de ver la tercera.

LO MEJOR:

  • Smaug.
  • La fotografía, como siempre.
  • Los rabiosos puristas que aseguran que Jackson ha profanado la obra original desde la primera película irán a ver la trilogía completa.

LO PEOR:

  • Los efectos especiales sufren un repentino patinazo en esta entrega.
  • Las escenas de Smaug se alargan un poco.

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